Hay mucha neblina, casi ni te veo, en las profundidades del camino no te he podido encontrar sin embargo, no me doy por vencida. Siento que en algún momento, ojala que no sea al final del camino, casi donde no se ve el horizonte, te encuentre; por ahí vagando al igual que yo, buscándote. A pesar de todo he dado vueltas, a pesar del frio a pesar del viento a pesar de lo que siento; eso que no me deja avanzar que hace que permanezca por momentos estancada, como meditando como tratando de descifrar algo que no se ha logrado o algo que yo no he logrado, que es descifrarte a ti. Creo que es complicado o me complico yo al pensar o te complicas tu al responder y no se desvanece la densa neblina entre nosotros…trémula de tanto frio y mojada por tanta humedad en el ambiente no me relajo pero si me arrullo en algún recuerdo vago de tu voz o en algún memorable momento que pasamos en compañía de nuestros ojos. Oscurece supongo por que he pasado demasiado tiempo parada o quizás me he agotado de una forma inexplicable creo que de ansiedad de tanto esperar que vengas que la niebla se disipe y seas algo así o algo mas que sombras que siento que van a atravesar el centro del punto en el que miro, ese muro al frente de mi frente, que me inquieta pero que no toco no se si por miedo.
Se me entumecen las manos, los brazos, el torso y poco a poco el gélido viento congela mis piernas y termina en recorrido en mis pies a pesar de ser una sensación no muy agradable, el sentimiento que me produce es tan igual o similar al que sentí la primera ves que posaste tus delicadas manos sobre mi piel; a menudo escribo para ti y para mi y para quien desee leer, como en clave para que siempre haya ese sentimiento de complicidad que pretendí que siempre nos acompañara sin embargo a pesar de mis grandes esfuerzos y luego de mis vagos intentos no lo conseguí, las cosas se desintegraron se cayeron poco a poco se desmoronaron sin que alguna parte de mi cuerpo los pudiera sostener ni siquiera los brazos que tanto amas.
Hay algo similar en todo esto como la mayoría de veces yo aquí tu allá sin poder tener un contacto que no sea mas allá del de intercambiar un hola que para variar hace eco en lo que se supone que es la distancia que nos separa. las analogía que he empleado para describir ese nexo raro que nos unió mil y un veces y nos separo las mismas, se puede describir de muchísimas formas te comparo con algo frio y distante y en ciertos momentos como un geircerg que explota de calor entre tanto frio, y traspasa el hielo que se había formado mientras esperaba que te animaras a hacer algo, lo que sea: a mirarme y felicitaciones si me tocabas, como un juego extraño el puntaje mayor esta en lo profundo de mi ser donde te pido que estés te quedes permanezcas te muevas entres con fuerza y no salgas, mi corazón que se supone que seria, además de compartir un sentimiento compartimos la comida, la bebida , ciertas prendas, horas de estudio, un jabón, una toalla de manos, una manta una sabana una almohada y un par de veces y afortunadamente la cama.
Se ha disipado la neblina pero no te he visto será que ya te cansaste de estar parado ahí al frente buscando entre sombras que no hay (el calor no es lo único que causa alucinaciones, la ansiedad también) y escuchando ecos inexistentes y recordando cosa que no vivimos y alucinado en la cama que no compartimos. Se ha disipado la neblina y por fin desperté. Giro la cabeza lentamente como queriendo despegarme de las mantas que no compartimos y de las sabanas que nunca se nos pegaron y estirándome del entumecimiento de toda la noche, para darme cuenta que simplemente estirando mi mano, te alcanzo, por que tus cenizas están en mi velador…
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